POR EDGARDO AGUILAR H. MEDICO SG-SST.
Considero que sería muy valioso analizar esta
miniserie desde nuestra perspectiva como médicos colombianos, especialmente
quienes hemos trabajado en urgencias, hospitalización, cuidado crítico y
seguridad del paciente.
No se trata solamente de una historia criminal. Es un caso que permite estudiar cómo una institución de salud puede fallar en la detección de señales de alarma, en la supervisión del personal, en el control de medicamentos y en la respuesta ante las sospechas de sus propios trabajadores.
La serie danesa de cuatro capítulos, estrenada por Netflix en abril de 2023, está basada en el libro de investigación de Kristian Corfixen y en el caso real de Christina Aistrup Hansen. La historia se desarrolla principalmente en el Hospital Nykøbing Falster, en Dinamarca. La investigación policial se inició en marzo de 2015, después de que una enfermera alertara sobre posibles daños deliberados a pacientes, al suminístrales morfina y diazepam IV. Las enfermeras en Dinamarca cuentan con un título universitario de grado (equivalente a 4 años de estudios superiores), con alta autonomía clínica, capacidad para diagnosticar planes de cuidado y administrar tratamientos complejos o fármacos.
El caso terminó con una condena de 12 años por cuatro cargos de intento involuntario de asesinato, según la información oficial de Netflix. Inicialmente le habían dado cadena perpetua en el 2017 por 3 asesinatos, pero hizo apelación ante el Consejo de Servicios Legales quien revisó la información médica y concluyó que no era posible estar completamente seguro de que las inyecciones de morfina y diazepam fueran las causas directas de la muerte.
Además de estos cargos, Hansen fue
declarada culpable de administrarle a su propia hija de 7 años un potente
medicamento recetado para dormir que es peligroso para los niños y solo apto
para adultos.
¿Por qué actuó así?
Una evaluación psicológica forense determinó que Hansen padecía
trastorno histriónico de la personalidad.
¿Por qué debe interesarnos como médicos colombianos?
Propongo analizar la historia desde seis dimensiones:
1. Seguridad del paciente
¿Cómo se explica que varios pacientes presenten
deterioros inesperados durante determinados turnos? ¿Qué mecanismos deben
activarse ante eventos repetidos que no parecen tener una explicación clínica
suficiente? Se presentaron 22 casos de
ataque cardiacos donde estuvo presente la enfermera y solo la juzgan por 3 muertes y un
intento de homicidio, inicialmente.
La historia obliga a examinar la administración de
medicamentos de alto riesgo, la trazabilidad, los registros, la conciliación de
dosis y el control de acceso. Un medicamento correctamente prescrito puede
convertirse en un peligro si se administra indebidamente. Hay un episodio donde
se pierden 2 ampollas de diazepam en un turno de noche y no hay investigación por
parte de los jefes.
3. Trabajo en equipo y jerarquías
¿Por qué puede resultar difícil cuestionar a un
trabajador prestigioso, experimentado o admirado por sus compañeros? ¿Qué
sucede cuando la reputación pesa más que los datos clínicos?
Sobre todo una enfermera con tasa de éxitos alto en RCP según los jefes de ella, pero no hacían auditoria forense de las muertes en el turno que laboraba.
4. Responsabilidad institucional
No basta con investigar al presunto responsable
individual. También debemos preguntar si existían alertas previas, supervisión
efectiva, análisis de eventos adversos y procedimientos para impedir la repetición
de un daño.
5. Deber de informar
¿Qué debe hacer un médico cuando una enfermera o un
colega le comunica una sospecha grave? ¿Cómo proteger al paciente, preservar la
evidencia y evitar acusaciones sin fundamento?
6. Aplicación al contexto colombiano
Debemos comparar los hechos con los procesos de
habilitación, seguridad del paciente, gestión de medicamentos, auditoría
clínica y reporte de incidentes, teniendo en cuenta las diferencias entre los
sistemas sanitarios danés y colombiano.






